El verano y las vacaciones son un momento ideal para disfrutar de la naturaleza en familia y desconectar de la rutina. Os proponemos algunas actividades para aprender y jugar con vuestros peques al aire libre.

Últimamente se habla mucho del déficit de naturaleza de algunos niños. Pero también los adultos podemos tener este déficit. Y es que hoy en día las oportunidades que tenemos de conectar con la naturaleza son pocas. La vida familiar moderna ha cambiado mucho en los últimos 20 años: La velocidad en que vivimos y el tenerlo todo de manera rápida, la hiperestimulación que nos ofrecen las nuevas tecnologías, los horarios del trabajo y de la escuela y las actividades extraescolares… hacen que pasemos poco tiempo en la naturaleza.  Algunos niños pasan más tiempo viendo la televisión y jugando con video-juegos que jugando en el exterior.

La Naturaleza es muy importante para nuestro desarrollo emocional, intelectual, social, espiritual y físico. Favorece la creatividad y resolución de problemas, aumenta la capacidad de concentración y fomenta la actividad física. Además nos proporciona sensación de libertad y autonomía.

Os proponemos algunas actividades para explorar y aprender en la naturaleza (en el jardín, en el parque, en el bosque o en la playa):

Fauna y flora

Salid en busca de plantas y pequeños animales, como hormigas, arañas, gusano o mariquitas. Observad y hablad de como son y que hacen. Si tenéis una lupa mejor, podréis apreciar detalles como los pelos de algunas hojas u observar la cara de pequeños insectos.

Juegos de arena

Cavad un hoyo con una pala grande, añadid agua y jugad a hacer pasteles. Dejad que los niños se ensucien y añadiros también al juego. O bien podéis construir todo un mundo imaginario para los muñecos, coches o animales de plástico: buscad trozos de madera, piedras o plantas para construir y decorar. Además quizás encontraréis algún ¡gusano de tierra!

Plantas silvestres, aromáticas y medicinales

Buscad espárragos, frutos del bosque, o plantas aromáticas como el romero, tomillo, salvia, lavanda, diente de león… y haced un buen ramo. Podéis preguntar a los abuelas y abuelas o investigar que beneficios tiene cada una o en qué recetas de cocina podemos usarlas.

Búsqueda de tesoros y arte efímero

Con una cesta en la mano salid a buscar cualquier cosa que los niños crean que es un tesoro: piedras, troncos, frutos, alguna flor (no hace falta arrancar todas las flores que encontremos)… Luego con los tesoros podemos hacer arte efímero: una mandala o un collage.

Cuaderno de campo

Los más mayores pueden investigar sobre minerales, plantas o animales que encuentren. En un cuaderno pueden dibujarlo, pintarlo y escribir su descripción y comportamiento. Más tarde, podemos investigar un poco más ayudados de libros de la biblioteca o en internet (y así enseñarles como buscar información veraz en la red).

Observación y meditación

Buscad un lugar tranquilo al aire libre, mejor si tiene buenas vistas. Y simplemente sentaros a observar. ¿Cuantos tonos de verde podéis diferenciar? ¿Cuántos colores hay en la naturaleza? Después, cerrad los ojos e intentad describir todo aquello que podéis oír: el viento, los pájaros, un río… Si podéis intentad observar la salida o la puesta de sol. Y si podéis salir de noche, observad las estrellas y buscad constelaciones.


1

Sal al aire libre

Organiza una excursión, un paseo o un picnic con la familia y los amigos.

2

Apaga el móvil

Disfruta del día sin llamadas, sin mensajes, y sin redes sociales.

3

Relájate

Lee un libro bajo un árbol, practica yoga o simplemente túmbate y propón a los niños que jueguen encima con coches o muñecos, ¡o que te hagan un dibujo en la espalda!

4

Que te hagan fotos

Casi siempre somos las mamás las que hacemos las fotos. Dales la cámara a tus hijos o a tu pareja y pídeles que te hagan muchas fotos.

5

Observa el amanecer o el atardecer

¿Cuanto hace que nos ves amanecer o atardecer? Es muy gratificante.

6

Regálate tiempo al aire libre

Pídeles tiempo a tu hijos y a tu pareja para la próxima semana: sal a correr, ves a pasear y charlar con alguna amiga o apúntate a un curso de paddle surf, parapente o escalada.


Viajar, ya sea de vacaciones o una salida de fin de semana, supone un daño ambiental difícil de evitar. Pero podemos hacer muchísimas cosas y lo más importante: podemos enseñar a nuestros hijos a cuidar el medio ambiente y a tomar conciencia de la huella ecológica que dejamos en nuestras actividades.

A menudo damos poca importancia al impacto que tendrá nuestro viaje, como afectará nuestro paso sobre el destino elegido, su gente, su cultura, su economía y el medio ambiente. Pero precisamente cuando estamos de vacaciones es cuando más tiempo tenemos para mostrar a nuestros hijos como ser responsables con el entorno.

¿Qué es la huella ecologica?

La huella ecológica es un indicador del impacto ambiental generado por el hombre que utiliza los recursos del planeta, relacionándolo con la capacidad ecológica de la Tierra en regenerarse. Se trata de un indicador clave para la sostenibilidad. Y aunque su cálculo es muy complejo podemos aplicarlo a nivel del hogar, de la escuela o en nuestros viajes.

10 pequeños actos puede marcar la diferencia

Si cada uno de nosotros ponemos un poco de nuestra parte el resultado será enorme.

1. En coche conduce de una manera eficiente: a una velocidad media de 100 km/h, evitando los atascos y en verano las horas de sol para no tener que utilizar el aire acondicionado, etc.

2. Visitad los pueblos y ciudades a pie, en bicileta o en transporte público.

3. Comprad y consumid comida local.

4. Si viajáis en furgoneta / autocaravana reciclad la basura. Es complicado por la falta de espacio pero puede ser una tarea muy instructiva y divertida para los niños.

5. Minimizad el uso del jabón y mejor si son ecológicos y biodegradables (tanto para el cuerpo, como para la ropa o la vajilla).

6. En el hotel intentad no dejar las toallas en el suelo si todavía no están sucias e intentad no abusar del aire acondicionado y evitad malgastar agua.

7. Evitad o minimizad el uso del papel de aluminio y las bolsas de plástico. Mejor utilizar tupers o bolsitas de tela.

8. Cuando estéis de acampada es obvio que os debéis llevar la basura que generáis, y por qué no recoged también la que encontréis allí dónde estéis. Limpiar el bosque o la playa puede ser un juego para los niños.

9. Respetad los caminos, conservad la flora y evitad alimentar a los animales, porque nuestra comida no es su dieta natural.

10. Haced saber a los responsables y a las compañías del sector turístico que queréis que se respete el medio ambiente. Su objetivo es que los visitantes estén contentos porque así ganan más dinero. Si muchos turistas lo exigimos lo conseguiremos.

¿Qué transporte elegir?

Para que nos hagamos una idea de como afecta la decisión del medio de transporte elegido para nuestros viajes, hemos buscado datos para mostrar en una tabla las emisiones de CO2 de una familia de 4 personas en una trayecto de 620 km (Barcelona-Madrid):

A simple vista queda claro que transportes son los más sostenibles y cuales lo que contaminan más, pero es difícil hacerse una idea de la magnitud, es decir, ¿a qué equivale por ejemplo un kilogramo de CO2?

Este año 2016 el día de la Tierra está dedicado a los árboles. Ellos nos ayudan a combatir el cambio climático, absorbiendo el exceso perjudicial de CO2 de nuestra atmósfera (en un solo año, media héctarea de árboles maduros absorbe la misma cantidad de CO2 producido por la conducción de 42.000 kilómetros en coche).

Los árboles nos ayudan a respirar aire limpio. Si quieres colaborar en la plantación de 7,8 millones de árboles en los próximos cinco años puedes hacer tu donación en Earth Day Network,  responsable de la organización a nivel mundial del Día de la Tierra. Su misión consiste en ampliar y diversificar el movimiento ambiental en todo el mundo y movilizarlo eficazmente para construir un medio ambiente saludable y sostenible, hacer frente al cambio climático, y proteger la Tierra para las generaciones futuras.


Roc de l’Alou es un pequeña escuela de escalada, muy cerca de la ciudad de Berga (Catalunya). Ideal para una jornada de escalada con niños por su amplio pie de vía con sombra y la aproximación casi nula. Es un buen sector para enseñar a los niños a escalar. Y alrededor del sector hay un precioso bosque donde jugar, pasear e incluso recoger setas cuando es temporada.

> Dificultad de las vías: IV, V, 6a, 6b… hasta 8b.
> Tipo de roca: calcaria.
> Vías de hasta 22 metros muy bien equipadas.
> La placa de la cara fácil tiene vías de grado IV y V mayoritariamente equipada con químicos.